¿cómo han respondido los gobiernos?

Mientras que los días siguen pasando en medio del encierro, la herida de muerte que el COVID-19 le está clavando a la industria musical se hace notable. Un golpe que a pesar de sentirse en todo el mundo impacta distinto en cada país dependiendo de las medidas que se estén tomando desde los gobiernos para darle un salvavidas a la industria cultural. 

Hablemos del impacto que ha tenido la pandemia sobre la industria musical en el mundo en apenas un par de meses desde que se extendió por todos los continentes. Para empezar, las cancelaciones y aplazamientos que ya conocemos: Coachella, South By Southwest, Tomorrowland y la más cercana, el circuito sudamericano de Lollapalooza en el que está incluído el Festival Estéreo Picnic (originalmente a celebrarse el fin de semana del 4 de abril), ahora reagendado para principios de diciembre, si las cosas no se terminan de salirse de las manos.  

Las cancelaciones no afectan únicamente el trabajo de artistas y productoras, también acaban con los ingresos de cientos empleados en otras áreas que dependen de estos eventos masivos para vivir. Ahora, al otro lado de la gran industria, se encuentran los pequeños venues, completamente quietos, y los músicos independientes, sin presentaciones y a la expectativa con la inesperada caída a nivel mundial de la música en streaming.  

En medio de estos días jodidos para los que se dedican a las artes, los gobiernos de todo el mundo han propuesto distintas medidas para darle una mano a una industria que va en caída libre. Para no ir más lejos, en nuestro país el gobierno de Iván Duque se comprometió a destinar $120,000 millones de pesos al sector cultural colombiano por medio del Decreto 475, firmado el pasado 25 de marzo. 

Un decreto cuyos seis artículos no cobijan mucho más que agilizar la entrega de algunos recursos a gestores culturales y el aplazamiento de las obligaciones tributarias en el sector cinematográfico y de las artes escénicas. Medidas que, en medio de la tragedia, no le cumplen de ninguna manera al gran grueso de artistas independientes que se quedaron sin ninguna fuente de ingreso. Tampoco al circuito de teatros y bares que dinamizan la movida artística en las ciudades y territorios cada semana en el país. 

Volviendo al otro lado de la balanza se encuentran grandes productoras como Páramo Presenta o Move Concerts, que a la fecha no cuentan con ningún auxilio concreto para poder subsanar las pérdidas millonarias que han sufrido por todos los eventos que han tenido que cancelar y aplazar en las últimas semanas. Y es que aunque muchos de los actos internacionales se hayan mostrado receptivos con los aplazamientos y nuevas fechas hayan sido programadas, la incertidumbre por el alcance de las cuarentenas sigue presente. 

En Europa, el continente más afectado por la pandemia hasta el momento, varios gobiernos han lanzado sus propios paquetes de alivios para el sector de las artes. Uno de los más notables ha sido el Reino Unido, que ha ofrecido una serie de subsidios y préstamos a negocios dedicados al entretenimiento como bares, clubes, teatros y sitios de eventos. Los músicos y productores independientes también han sido incluídos en el plan de ayudas para freelancers, un precedente importantísimo que enmarca la situación real del oficio del músico. 

Pero aún con estos alivios para diferentes actores de la industria, los subsidios a independientes comenzarían a llegar hasta junio, poniéndole presión a los artistas para sobrevivir en los meses que faltan. Por otra parte, los sitios de eventos beneficiados se han pronunciado para pedirle más dinero al gobierno ya que, según ellos, aún con las ayudas se enfrentan a un hueco financiero millonario que podría tener un impacto de unos 10 años. 

Por su parte, en Italia, uno de los países más afectados por el virus, el gobierno publicó el Decreto 18 del 2020, conocido como ‘Cura Italia’. Como en otros países, se trata de un paquete de alivios para sostener profesiones afectadas por la pandemia, entre las que se incluyó un artículo dedicado a autores, artistas, intérpretes y demás trabajadores de la industria del espectáculo. 

Shock consultó a la gestora cultural Consuelo Arbeláez, que se encuentra en ese país, y para quien una de las grandes trabas será pasar por todos los trámites burocráticos que se exigen para acceder a esta clase de ayudas. Por otra parte, explica que el decreto entrará en vigor hasta el 16 de junio, por lo que habrá que esperar otros 30 días a partir de esa fecha para tener claridad acerca de cómo acceder a los recursos y los requisitos mínimos para poder hacerlo. 

Otro caso notable ha sido el de Alemania, donde la primera ministra Angela Merkel incluyó a la cultura entre los bienes de primera necesidad, poniendo €120,000 millones de euros y una línea ilimitada de créditos para sostener al sector. Lo interesante en el caso de Alemania es el reconocimiento que el gobierno ha hecho a los trabajadores independientes de la industria cultural en su país, que como en casi todos lados, son la mayoría y por ende los que necesitan de auxilios de manera más urgente. 

El congreso de los Estados Unidos también sentó un precedente la semana pasada con su ‘Coronavirus Stimulus Package’ por un total de $2 billones de dólares -el más alto en la historia del país- que incluye auxilios para músicos y compositores, como también para roadies, ingenieros y otros actores involucrados en la realización de shows en vivo. Como en el Reino Unido y Alemania, asociaciones dedicadas a proteger a los artistas fueron claves para que el gobierno incluyera a los trabajadores independientes de la música como una población apta para acceder a créditos y subsidios especiales.  

Pero aun cuando los gobiernos son los que tienen la obligación de soportar a la industria musical en este momento crítico, en países menos privilegiados como la India, la IPRS -Indian Performing Right Society-, entidad que se encarga de la gestión colectiva de los derechos de autor en ese país, anunció un paquete de auxilios económicos para sus afiliados. Una actitud que, dicho sea de paso, es contraria a la de Sayco y Acinpro en Colombia, que ya envió una carta al gobierno para pedir dinero mientras mantiene sus cuentas en secreto con la excusa de ser una entidad privada. 

Por otro lado las plataformas musicales, las grandes competidoras del negocio de las reproducciones digitales, han dado un paso adelante. El más importante fue el de Bandcamp el pasado viernes 20 de marzo cuando entregó todas las ganancias del día a sus artistas y sellos afiliados, recaudando un estimado de 4,3 millones de dólares. Spotify, el gran monstruo del streaming en el mundo, dice que donará $10 millones de dólares a fundaciones dedicadas a los músicos, pero hasta ahora exclusivamente en Estados Unidos y el Reino Unido. 

En el caso de nuestro continente el panorama pinta muy parecido. La prioridad entendible de unos gobiernos mínimamente preparados para enfrentar la pandemia gira en torno a los alivios financieros para una ciudadanía que sufre el nerviosismo de no poder producir durante la cuarentena. Por ahora, ni en Argentina, ni en Chile, ni en Colombia existen políticas que estén diseñadas directamente para el auxilio económico de las personas que trabajan de manera independiente en la cultura y, mientras que espabilan para inyectar recursos, al sector le quedan cada vez menos ahorros.  

Aunque pueda que hasta ahora se estén aplicando las primeras medidas, en este momento solo hay incertidumbre sobre lo que pueda pasar. Los casos de los países desarrollados pueden ser un referente para que más organismos alrededor de la cultura se unan para hacer una presión real al gobierno, como lo están haciendo la ACA -Sociedad Colombiana de Actores- y la MAAC -Mesa Amplia por el Arte y la Cultura- en estos momentos. Pero también hace evidente la falta que hace un gremio para los músicos independientes en este país, algo que no se ha logrado concretar hasta ahora. 

Como el público que cada fin de semana llenaba los bares de la ciudad para escuchar música en vivo, debemos estar a la altura del momento, sobre todo teniendo en mente que nos rige un gobierno que, por ahora, no ha adoptado medidas suficientes. Merch, compras en plataformas, reproducciones en streaming, conectarse a los lives en Instagram… Todo cuenta en este momento y también hace parte de cuidarnos entre todos.

Fuente: https://www.shock.co/la-cultura-despues-del-coronavirus/industria-musical-en-pandemia-como-han-respondido-los-gobiernos-ie10260

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